EE. UU. se prepara para el choque del Mundial ante Australia
Ante el duelo mundialista, la selección de EE. UU. se desmarca de las provocaciones de los analistas para centrarse en un exigente partido contra Australia.
En la antesala de su partido del Mundial, la selección de EE. UU. se mantiene al margen de la tensa guerra de declaraciones que rodea su próximo enfrentamiento contra Australia. La controversia surgió después de que el exjugador Mike Grella calificara a Australia como un rival «fácil» tras el sorteo. Estas palabras provocaron indignación en los medios australianos y una respuesta tajante de la leyenda Harry Kewell, quien cuestionó el nivel del fútbol estadounidense.
Los jugadores de EE. UU. han dejado claro que las opiniones de los analistas televisivos no representan el sentir del equipo. La plantilla está enfocada en el desafío, especialmente tras presenciar la contundente victoria de Australia por 2-0 sobre Turquía en la jornada inaugural. Pese a las declaraciones previas de dominio por parte de Turquía, el resultado demostró que el rendimiento en el campo es lo único que importa.
El técnico Gregg Berhalter ha hecho hincapié en la necesidad de mantener la compostura, reconociendo la solidez defensiva que mostró Australia ante los turcos. Para los estadounidenses, este encuentro es la oportunidad de aplicar lo aprendido en el amistoso disputado el otoño pasado. En aquel choque, a pesar de ganar 2-1, Mauricio Pochettino se mostró muy crítico con la falta de intensidad y la respuesta de sus jugadores ante el juego físico del rival.
El delantero Timothy Weah confirmó que el equipo ha ganado en agresividad y preparación física desde aquel enfrentamiento en Colorado. Ambas selecciones llegan al partido de este viernes en Seattle con la convicción de que el ganador se decidirá en el césped, lejos de los comentarios de estudio.