Jesse Marsch responde a las críticas tras la histórica victoria de Canadá
El entrenador de Canadá, Jesse Marsch, defendió su emotiva reunión en el campo tras la victoria histórica en el Mundial, descartando las críticas sobre su estilo.

Foto: Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0 / Autor: Werner100359
Tras la histórica victoria por 1-0 ante Sudáfrica, que clasificó a Canadá a los octavos de final de la Copa del Mundo por primera vez, el técnico Jesse Marsch reunió a sus jugadores en el terreno de juego. Aunque la escena generó críticas por ser considerada "performativa", el estratega estadounidense se mantuvo firme y directo en su respuesta.
Durante la conferencia de prensa posterior al partido, Marsch restó importancia a los comentarios negativos: "Me importa un bledo lo que diga la gente. Solo me importa nuestro equipo y lo que hacemos juntos. Después del partido, los medios tiran de los jugadores en un millón de direcciones diferentes, así que no hay otra oportunidad de estar con el equipo a menos que aproveches ese momento en el campo".
Marsch también habló sobre su conexión con el equipo canadiense, señalando que los valores de generosidad y amabilidad del país encajan perfectamente con su forma de ser. A pesar de sus raíces estadounidenses, destacó que su responsabilidad principal es motivar a sus jugadores y crear el entorno necesario para que alcancen su máximo potencial.
Steph es uno de los jugadores más fiables del equipo y entiende lo que intentamos lograr juntos. No podría pensar en nadie más merecedor de un momento así. Jesse Marsch
El autor del gol de la victoria, Stephen Eustaquio, recibió elogios especiales del técnico por su resiliencia tras la pérdida de sus padres. Marsch subrayó que el tanto en el tiempo de descuento fue un tributo merecido para el mediocampista.
Canadá ya prepara su enfrentamiento de octavos de final contra el ganador del duelo entre Países Bajos y Marruecos en Houston. El equipo cuenta con el refuerzo de Alphonso Davies, quien mostró un buen nivel tras recuperarse de una lesión que lo mantuvo fuera siete semanas.