Mundial: ¿Qué puede aprender Escocia de Noruega tras llegar a cuartos?
Tras la impresionante clasificación de Noruega a cuartos de final, se analiza si Escocia puede adoptar el modelo de desarrollo futbolístico de sus vecinos nórdicos.

Foto: Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0 / Autor: حسن مازن
Tras una contundente victoria por 2-0 ante Brasil, Noruega ha alcanzado los cuartos de final de la Copa del Mundo por primera vez en 28 años. El éxito del equipo escandinavo, que dejó fuera a uno de los grandes favoritos, ha llevado a muchos en Escocia a cuestionar qué reformas sistémicas han permitido a los noruegos alcanzar tales niveles de competitividad.
Erling Haaland fue la figura central del triunfo con un doblete en octavos de final. Sin embargo, este éxito se fundamenta en más de una década de inversión estratégica. Tras años de dificultades a inicios de los 2000, las autoridades noruegas transformaron su enfoque, priorizando la capacitación de entrenadores, la mejora de infraestructura —especialmente campos de césped artificial— y la creación de la Escuela Nacional de Fútbol (NTS).
A diferencia de Escocia, donde recientemente se anunció el cierre de sus escuelas de rendimiento debido a la falta de talento emergente, la NTS noruega se ha consolidado como un semillero para jugadores de élite como Martin Odegaard. El seleccionador Stale Solbakken ha construido un equipo donde la mayoría compite en las mejores ligas de Europa, manteniendo un vínculo sólido con su identidad futbolística local.
El caso del Bodo/Glimt también es un referente fundamental. El club, que inició una reestructuración total en 2016, se ha convertido en un centro de desarrollo de talento local, demostrando que apostar por el fútbol doméstico puede generar resultados tanto a nivel continental como en la selección nacional.