Crecen las preocupaciones por el estado del césped del MetLife Stadium ante la final del Mundial
El MetLife Stadium albergará la final del Mundial, pero jugadores y entrenadores han criticado el estado del campo. La FIFA insiste en que la superficie es excelente.

Foto: Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0 / Autor: YantsImages
El estado del terreno de juego en el MetLife Stadium se ha convertido en un tema central de debate durante la Copa Mundial 2026. Mientras el recinto se prepara para albergar la final del torneo el 19 de julio, varios jugadores y entrenadores de renombre han expresado sus preocupaciones sobre la calidad del césped.
El delantero brasileño Vinicius Junior, quien jugó en el estadio el 13 de junio, describió el campo como difícil, señalando que la hierba se seca rápidamente debido al calor, lo que ralentiza el ritmo del juego. El mediocampista francés Adrien Rabiot fue más allá, cuestionando si la superficie podría llamarse hierba y describiéndola como dura, rígida y similar a un campo artificial. Por su parte, el entrenador de Francia, Didier Deschamps, calificó la superficie de "especial" en tono crítico.
La FIFA ha defendido enérgicamente el estado de los campos en las 16 sedes del Mundial. En un comunicado, el organismo rector insistió en que las superficies están en "excelente" condición tanto en términos de jugabilidad como de seguridad para los futbolistas. La FIFA añadió que las variaciones visuales no reflejan necesariamente la calidad o el rendimiento del césped, destacando que se han invertido años de investigación y pruebas en el proyecto.
El equipo de mantenimiento enfrenta una agenda exigente, con seis partidos más programados en el estadio durante el verano. Los trabajadores realizan labores constantes de mantenimiento, que incluyen aireación, corte y un sistema de riego preciso para evitar que el césped se deteriore bajo las condiciones climáticas y el uso intensivo.
La presión sobre el equipo de mantenimiento aumentará a medida que el torneo avance hacia la final del 19 de julio. Los organizadores han programado una ventana de dos semanas después del partido de octavos de final del 5 de julio para realizar los preparativos finales, con el objetivo de ofrecer una superficie óptima para el partido decisivo.