El Fire busca su lugar en el alma deportiva de Chicago
El director deportivo Gregg Broughton quiere construir una identidad única para el Chicago Fire, basándose en su éxito previo en el Bodo/Glimt noruego.
El Chicago Fire busca consolidarse como una pieza clave en el panorama deportivo de Chicago, una ciudad con una tradición inmensa marcada por equipos emblemáticos como los Cubs y los Bears. El director deportivo Gregg Broughton lidera el proyecto para que el equipo encuentre su lugar en el corazón de la afición local.
Parte fundamental de esta visión es el futuro estadio de 22 000 localidades, el McDonald’s Park, en el centro de la ciudad. Broughton, con su experiencia en el club noruego Bodo/Glimt, sostiene que un recinto más íntimo y diseñado específicamente para el fútbol permitirá crear una atmósfera inigualable y convertir cada partido en un evento de alta demanda.
Aplicando las lecciones aprendidas en Noruega, donde ayudó a transformar al equipo mediante una identidad táctica clara (4-3-3) y una captación de jugadores coherente, Broughton busca trasladar ese éxito a la MLS. Actualmente, el equipo está teniendo un buen desempeño, ubicándose tercero en la Conferencia Este con 26 puntos en 14 partidos.