El fútbol era su religión: el camino de Rodri desde un campamento en EE. UU.
La historia inédita de cómo Rodri, hoy ganador del Balón de Oro, veía obsesivamente el Mundial de 2010 en un campamento de verano estadounidense.

Foto: Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0 / Autor: Bryan Berlin
En 2010, un joven Rodri de 14 años asistió al Campamento Incarnation en Connecticut. Para aquel entonces, el chico de la academia del Atlético de Madrid ya sentía el fútbol como una verdadera religión. Mientras otros niños disfrutaban de las actividades del campamento, él no podía dejar pasar el Mundial de Sudáfrica.
Para la final entre España y los Países Bajos, el personal del campamento hizo un esfuerzo especial. Chris Garrett-Williams, director del programa, compró un televisor en una tienda local para que el joven español y sus compañeros pudieran ver el partido. La emoción de Rodri al ver el gol de Andrés Iniesta fue un momento inolvidable para quienes compartieron esa tarde con él.
Ese verano, Rodri destacó como un chico amable y extremadamente talentoso. Disfrutaba de todo, desde la natación hasta el tenis de mesa, pero su mente siempre estaba en el fútbol. En la playa, imitaba a sus ídolos como Iker Casillas o Iniesta, sin alardear de su formación profesional. Sus amigos del campamento recuerdan a un chico con una sonrisa radiante y una dedicación absoluta al juego.
Hoy, como ganador del Balón de Oro y capitán de la Selección de España, el camino de Rodri se siente como un círculo cerrado. Sus antiguos compañeros de Deep River guardan con cariño las fotos de aquel adolescente en la playa, sabiendo que fueron testigos de los primeros pasos de una leyenda que convirtió su devoción infantil en una carrera brillante.